El mercado español de los SUV compactos vive un momento revuelto. La llegada masiva de fabricantes chinos con precios muy agresivos ha obligado a las marcas asentadas a mover ficha, y el resultado empieza a notarse en los concesionarios. Uno de los modelos más vendidos del país acaba de rebajar su precio en más de siete mil euros, una cifra poco habitual en un coche que ni siquiera necesita descuentos para venderse bien. Hablamos del KIA Sportage de gasolina.

La promoción se centra en una versión muy concreta de la gama, así que conviene precisar los detalles antes de entusiasmarse. El Sportage de gasolina puede configurarse en cuatro niveles de acabado distintos, denominados Concept, Drive, Tech y GT-line. La oferta está asociada al acabado Tech, un escalón intermedio que resulta especialmente interesante porque incorpora de serie prácticamente todo lo que un conductor medio puede necesitar sin obligar a marcar extras en la lista de opciones.

Las cifras del descuento hablan por sí solas. Este SUV compacto con acabado Tech y motor turbo figura en los concesionarios españoles con un precio de tarifa de 40.116 euros, sin promociones de ningún tipo. Con la rebaja vigente, que alcanza los 7.430 euros, el precio final de venta se queda en 32.686 euros, lo que coloca al modelo coreano en un terreno de precios que no le corresponde por tamaño ni por equipamiento.

Qué hay bajo el capó

En el apartado mecánico encontramos un propulsor de gasolina de 1.6 litros T-GDi con cuatro cilindros y sobrealimentación por turbo. Un bloque conocido, contrastado y con fama de fiable dentro del grupo. Desarrolla 150 caballos de potencia y 250 newton metro de par máximo, unas cifras más que suficientes para mover con soltura un vehículo de estas dimensiones tanto en ciudad como en carretera abierta. Va asociado a una caja de cambios manual de seis velocidades y tracción delantera.

Las prestaciones se sitúan justo donde cabe esperar. El Sportage acelera de cero a cien kilómetros por hora en 9,7 segundos y alcanza una velocidad máxima de 193 kilómetros por hora. En cuanto a consumos, homologa 7,1 litros a los cien kilómetros y unas emisiones de 160 gramos de dióxido de carbono por kilómetro según el ciclo WLTP, unas cifras razonables para un SUV de gasolina puro sin ayuda de la electrificación.

Ese último punto merece una reflexión. En un momento en que casi toda la oferta del mercado gira hacia los híbridos y los enchufables, elegir un motor de combustión puro sigue teniendo sentido para determinados perfiles. Quien recorre pocos kilómetros al año, no dispone de punto de recarga en casa o simplemente busca la mecánica más sencilla y barata de mantener encuentra aquí una opción muy sólida, con el matiz de la etiqueta medioambiental, que en este caso limita el acceso a algunas zonas de bajas emisiones.

El capítulo de la practicidad es donde este modelo saca pecho frente a la competencia. El maletero declara 591 litros de capacidad, una cifra que lo sitúa entre los más generosos de su segmento y que marca distancias claras con rivales directos como el Hyundai Tucson, el Volkswagen Tiguan, el SEAT Ateca o el Skoda Karoq. Para una familia que viaje con frecuencia o que necesite cargar sillas, carritos y equipaje, esa diferencia de litros se traduce en comodidad real cada fin de semana.

El equipamiento de serie del acabado Tech es, probablemente, el argumento más contundente de toda la operación. La lista incluye elementos que en otras marcas se pagan aparte:

  • Cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas y pantalla táctil de infoentretenimiento del mismo tamaño, con navegador integrado.
  • Compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay, radio digital y cargador inalámbrico para el móvil.
  • Faros LED adaptativos, luces diurnas LED, encendido automático y sensor de lluvia.
  • Asientos delanteros con ajuste eléctrico y calefacción, volante calefactado y climatizador automático bizona.
  • Control de crucero adaptativo, asistente de ángulo muerto, frenada de emergencia con reconocimiento de peatones y cámara de visión trasera.

La dotación de seguridad también resulta completa, con múltiples airbags que incluyen frontales, laterales, de cortina y central delantero, además de detección de fatiga del conductor, reconocimiento de límites de velocidad, control de presión de neumáticos y sistema de llamada de emergencia. Las llantas de aleación de 18 pulgadas, las barras de techo y los cristales traseros oscurecidos completan una imagen exterior que no delata que estamos ante un acabado intermedio.

Conviene subrayar la letra pequeña antes de acudir al concesionario, porque este tipo de promociones nunca son incondicionales. La oferta está sujeta a disponibilidad de unidades y, como ocurre habitualmente en el sector, condicionada a la financiación a través de la marca, algo que puede alterar el cálculo final para quien pensara pagar al contado. Tampoco tiene valor contractual, de modo que las condiciones exactas deben confirmarse en el punto de venta.

Con todo, la propuesta resulta difícil de ignorar en el contexto actual. Un SUV compacto de una marca con buena reputación en fiabilidad, con siete años de garantía como sello distintivo de la casa, equipamiento de gama alta y un maletero sobresaliente, todo ello por menos de treinta y tres mil euros. La respuesta de los fabricantes tradicionales a la ofensiva de los recién llegados ya está aquí, y quien esté pensando en cambiar de coche este verano tiene motivos para mirar con calma las tarifas antes de decidirse.