Las camionetas de tamaño completo siguen siendo un mundo aparte, y la marca japonesa acaba de mover ficha en ese terreno. El Toyota Tundra estrena una actualización profunda para el año modelo 2027 que combina un frontal más cuadrado y robusto con un salto tecnológico considerable en el interior. Detrás del proyecto están los equipos de Toyota Motor North America y el centro de diseño CALTY, en Michigan, y el objetivo declarado es que la pick up sirva tanto para trabajar como para salir a la aventura sin pasar por el taller.
La gran novedad del catálogo no es una versión nueva sino un paquete. Se llama Trailhunter y parte de la versión SR5, que ocupa un escalón intermedio dentro de la gama. La idea de fondo es ofrecer una alternativa más económica que la codiciada TRD Pro pero con una capacidad todoterreno equivalente, algo que hasta ahora obligaba a subir bastantes peldaños en la lista de precios o a recurrir a modificaciones posteriores.
El contenido del pack justifica el nombre. Incorpora neumáticos Michelin LTX Trail en medida 265/70R18, suspensión mejorada Old Man Emu, ganchos de recuperación delanteros y protección adicional en los bajos. A eso se suman un diferencial trasero bloqueable, el control de descenso conocido como Crawl Control y el sistema Multi-Terrain Select, que adapta la respuesta del vehículo al tipo de superficie. El acabado se remata con llantas en color bronce e insignias exclusivas que lo distinguen a simple vista.
Los cambios más destacados
El salto más llamativo está en el puesto de conducción. Todas las versiones montan de serie una pantalla táctil de 14 pulgadas con la última generación del sistema multimedia de la casa, con una pantalla de inicio personalizable mediante widgets. La conectividad 5G llega a través de un operador estadounidense y el asistente de voz responde al comando Hey Toyota con una rapidez notablemente superior a la del sistema anterior, un detalle que en el uso diario marca más diferencia de la que parece.
Entre las funciones que más van a dar que hablar figura una cámara de a bordo integrada. El sistema aprovecha las cámaras exteriores del vehículo para grabar clips de veinte segundos, tanto de forma manual como automática. La llave digital permite gestionar el acceso desde las carteras virtuales de Apple, Google o Samsung y compartir permisos con hasta cinco conductores adicionales, algo especialmente útil en un vehículo de trabajo compartido entre varias personas.
Hay además un detalle técnico bien resuelto que responde a una objeción habitual. Cuando el teléfono se queda sin batería, la tecnología NFC mantiene la capacidad de abrir el vehículo y arrancarlo durante un tiempo. La preocupación de quedarse tirado en mitad de una ruta por culpa de un móvil descargado, uno de los grandes recelos frente a las llaves digitales, queda así razonablemente cubierta.
El capítulo de la seguridad activa también se actualiza por completo. La cuarta generación del paquete Toyota Safety Sense se ofrece de serie en toda la gama e incluye sistema de precolisión con detección de peatones, control de crucero adaptativo, alerta de cambio de carril con asistencia a la dirección, luces largas automáticas, reconocimiento de señales de tráfico y asistente de conducción proactiva. La iluminación mejora con una barra LED frontal más potente y la posibilidad de añadir faros antiniebla específicos para condiciones de baja visibilidad.
Bajo el capó, en cambio, la actualización es continuista y mantiene las dos opciones conocidas. Estas son las mecánicas disponibles:
- Un V6 biturbo de gasolina que ronda los 389 caballos de potencia.
- El sistema híbrido i-FORCE MAX, que se sitúa en torno a los 437 caballos.
Las versiones electrificadas incorporan un extra que encaja perfectamente con la filosofía aventurera del modelo. Un inversor de 2,4 kilovatios permite alimentar herramientas eléctricas, equipos de camping o cualquier aparato que se necesite en mitad de una ruta, convirtiendo la camioneta en un generador rodante. Para quien practica overlanding o trabaja lejos de un enchufe, es una prestación con valor real.
La gama completa de la Tundra 2027 estará formada por las versiones SR, SR5, Limited, Platinum, 1794 Edition, TRD Pro y Capstone, además del paquete Trailhunter que ahora se incorpora. La marca ha confirmado que los precios, las especificaciones definitivas y las fechas de llegada al mercado se anunciarán durante el otoño de 2026, de modo que todavía habrá que esperar unos meses para conocer las cifras.
Tampoco se han revelado por ahora los datos de rendimiento ni la capacidad máxima de remolque, un dato clave en este segmento. La expectativa del sector es que el modelo mantenga su posición frente a rivales de peso como la Ford F-150 o la Ram 1500, las dos referencias históricas del mercado estadounidense de camionetas de tamaño completo.
Una advertencia final para el lector español. La Tundra 2027 se comercializará en Estados Unidos y en otros mercados norteamericanos, pero no está prevista su llegada a Europa. Sus dimensiones y la normativa comunitaria de emisiones dejan a esta pick up fuera del alcance de los concesionarios del continente, así que quien la quiera tendrá que recurrir a la importación con todo lo que ello implica en trámites y costes.
Con esta renovación, el fabricante refuerza su apuesta por un segmento que en Norteamérica mueve cifras enormes. El paquete Trailhunter democratiza el acceso a un equipamiento todoterreno serio y la pantalla de 14 pulgadas junto al nuevo paquete de seguridad elevan el listón de serie. La incógnita que queda por resolver es el precio, y ese dato no llegará hasta finales de año.
